Esta noche quisiera compartir con vosotros una bonita experiencia vital.
Cuando tenía unos 12 años más o menos (1989) llegó a mis manos una cinta de casete con varias canciones titulada “Lo más disco 3”. Era una grabación y el título no tenía que ver con lo que estaba escrito (eso no lo sabía entonces) y de todas las canciones hubo una que me impactó muchísimo. La cinta estaba llena de música italo-disco que escuchamos más de mil veces una y otra vez mi hermano y yo.
Nunca supe el título, ni el autor, solo recordaba vagamente algunas frases como “Call my name”, “I’m feeling the time”, “Let me be the one you want”. Ni siquiera estaba seguro de si la canción decía realmente eso. Todo era muy difuso en mi mente después de tantos años. Eso sí, la melodía del comienzo era inconfundible. Siempre fui capaz de tararearla, al menos las primeras notas, pero nada más.
No sabría explicar el porqué solo una canción de toda la cinta me impactó de manera tan fuerte. Pero la cosa es que me llegó al corazón, no solo por su letra (que en aquel entonces entendía completamente) sino también por su ritmo y las sensaciones que me transmitía. Fueron sensaciones que viajaron directamente al corazón y se quedaron grabadas a fuego como mi primer amor de juventud.
Los años pasaron y miles de canciones llenaron mi vida, pero siempre esta estaba en un rinconcito de mi alma. Quise entonces recuperarla de mi memoria para escucharla y revivir esas bonitas sensaciones que me transmitió entonces, pero fue imposible. No la encontré por ningún lado.
Pues bien, después de más de más de 30 años de búsqueda y casi habiéndome dado por vencido, esta noche la he encontrado. ¡Y estoy muy feliz!
Esta noche, de manera casual, mientras escuchaba música en el ordenador, me vino a la mente la canción y me dio por probar suerte con la aplicación Shazam de mi móvil. Fue inútil, no había resultados certeros. Tampoco hubo suerte mirando en https://www.discogs.com/ en los diferentes recopilatorios Lo Más Disco porque esa era el título que tenía escrito la vieja cinta de casete. Me dije para mi mismo “nada, nunca podré dar con ella”.
Se me ocurrió entonces recurrir a la búsqueda por voz de Google. Google lo sabe todo, ¿cómo no iba a encontrar esta canción? ?Cómo no se me ocurrió antes? Y oye, simplemente tarareando la melodía enseguida aparecieron algunos resultados. Uno de ellos me llamó la atención: More than a kiss - Michael Bedford. ¿Sería este?
Al reproducir la canción el corazón me dio un vuelco al escuchar las primeras notas… ¡La había encontrado por fin! ¡Esta era la canción que llevaba buscado más de 30 años! No sé por qué, enseguida empezaron a rodar lágrimas de felicidad por mis mejillas. La sensación de felicidad era increíble, era como estar en una nube. Me recosté en la silla y me puse los auriculares para disfrutar de la canción al completo hasta el final. No quería perderme ni una sola nota, ni una sola palabra de esta canción que había estado guardada en mi memoria durante casi toda mi vida.
Y así me voy a dormir hoy, con una felicidad enorme por una “simple canción” pero que para mí significa muchísimo más.
Me apetecía compartir con vosotros este bonito momento.